domingo, 7 de febrero de 2016

A DOS AÑOS DE LA MUERTE DE INMIGRANTES EN EL TARAJAL


Se acaban de cumplir dos años de la muerte de 14 personas que intentaban pasar la frontera española en el Tarajal, dos años de impunidad para los causantes de estas muertes y dos años de silencios y mentiras sobre la situación de las fronteras.

Hace unos meses los policías imputados fueron declarados sin responsabilidad en las muertes; el ministro español del Interior comparó la inmigración con una goteras en el techo, la llamada Ley Mordaza legalizó las devoluciones en caliente con la oposición del movimiento social que defiende el derecho a migrar; un vendedor de CDs en Barcelona, murió en circunstancias raras tras ser perseguido por la policía catalana. Europa sigue cerrando sus fronteras a los refugiados, que siguen siendo expulsados por las guerras; Europa sigue mirando a otro lado en este invierno crudo; Europa confisca los bienes de los refugiados. Mientras, diez mil niños hijos de refugiados han desaparecido en este trayecto, muchos adultos y niños han muerto en las aguas, la orilla o de frío. Aún esperamos ver a esa Europa de los Derechos, de las libertades, de la acogida, esa Europa que se rasga las vestiduras por la violación de derechos humanos en países de Latinoamérica, mientras mira indiferente la muerte en sus costas.

Europa sigue mirando la inmigración, el asilo y el refugio como un problema de seguridad nacional. Cuando se cambie esa mirada y se diseñen políticas migratorias bajo el enfoque de los derechos y libertades, no sólo las personas migrantes, asiladas y refugiadas verán mejorar su situación, sino la misma Europa se vestirá de humanidad, solidaridad y bienestar.