martes, 29 de diciembre de 2009

NAVIDAD 2009

Hola a Tod@s:
¿Después de las navidades que queda?. Tal vez la resaca de lo vivido en estos días, el bolsillo más delgado, la angustia del largo enero que se nos viene (con crisis incluida).Estuve visitando y llamando a amigos y noté en ellos cansancio, será que no estamos ya tan jóvenes; noté también que estas fiestas fueron menos religiosas, por lo menos para mí y me parece bien esto último.
Ayer veintiséis paseaba por las calles de Madrid y los rostros eran menos tensos que los días previos al veinticinco, como si se liberaran de algo pesado, oneroso; algo que había que hacer sí o sí; veía a la gente más distendida, con mejor humor. Las tiendas no estaban repletas como el día anterior y hasta me animé a preguntar los precios y características de algunos productos, esto me sorprendió porque no soy de los que compra y me aburre eso de ir de tiendas; creo que compro lo estrictamente necesario, aunque a veces me dicen "tienes que cambiar esa camisa o ese pantalón". Pero me sorprendió verme preguntando por una cámara de fotos, junto a mi hijo que me miraba sonriente y llegó casi a la carcajada cuando hice mi pregunta clave: ¿y porqué tan caro?; bueno la cabra siempre tira al monte.
Pero ¿que queda después de navidad? A mi por lo menos me queda una insatisfacción, una espina (ya no es espinita), el saber que acaba un año más y nuestro mundo sigue empeorándose, no sólo por el cambio climático, que ya es bastante, sino por las desigualdades socioeconómicas que cada año se notan más, o por lo menos yo siento que se notan más. Amigos que pierden el trabajo, yo mismo veo mi futuro laboral incierto; el dinero que nos llega justo hasta el fin de mes, como un ritual eterno de carencia, que hay que cumplir mes a mes durante toda la vida. Lo malo que se ve el mañana, y sobre todo lo peligroso y mortal que sería no hacer nada. Entonces ¿que hacer?, creo que indignarse ante las injusticias es el primer paso, luego el tomar partido por los más vulnerables, en cualquier circunstancia y alzar la voz aún a costa que podamos perder cosas o posiciones.
Esto me hace recordar a una persona nacida hace aproximadamente dos mil años, y cuyo cumpleaños celebramos en todo el mundo, un tal Jesús de Nazaret; que trajo un mensaje nuevo al mundo, un mensaje de amor, de justicia, de igualdad y paz. Un mensaje nuevo para los más pobres y desfavorecidos de su época y de todas las épocas, un mensaje de liberación y hermandad. En honor a él y a todos los luchadores por una vida digna,
FELIZ NAVIDAD

domingo, 29 de noviembre de 2009

El siguiente es un interesante artículo aparecido en el diario El País de España.
TRIBUNA: DANIEL BENSAID
Emerge una nueva izquierda
La extinción de los comunistas y la conversión de los socialdemócratas en subalternos del gran capital alientan el crecimiento electoral en Alemania, Portugal y Francia de partidos claramente progresistas
Las recientes elecciones alemanas y portuguesas han confirmado la emergencia en varios países de Europa de una nueva izquierda radical. En Alemania, Die Linke ha obtenido el 11,9% de los sufragios y 76 diputados en el Bundestag. En Portugal, el Bloque de Izquierda ha alcanzado un 9,85% y ha doblado su representación parlamentaria con 16 diputados. Esta nueva izquierda surgió a finales de los años noventa con la renovación de los movimientos sociales y el auge del movimiento alter-mundialista. La novedad reside en su avance electoral, que no se limita a un país o dos, sino que esboza una tendencia europea (ilustrada, entre otros, por la Alianza Roja y Verde en Dinamarca, Syriza en Grecia o el Nuevo Partido Anticapitalista en Francia), todavía frágil y desigual, según los distintos sistemas electorales. Por ejemplo, el NPA y el Frente de Izquierdas tienen en Francia un potencial acumulado de aproximadamente un 12%, pero no cuentan con ningún parlamentario electo, debido a un sistema uninominal a dos vueltas que excluye toda representación proporcional y favorece el "voto útil" como mal menor.
Oskar Lafontaine resume con acierto el objetivo: "Hacer presión para restaurar el Estado social"
Los alternativos atraen a jóvenes que sólo conocen precariedad, guerras, paro y crisis ecológicas
Varios factores explican este fenómeno y, ante todo, el hundimiento o el retroceso de los partidos socialdemócratas y comunistas que han estructurado desde hace medio siglo la izquierda tradicional.
Los partidos comunistas, que se habían identificado con el "campo socialista" y con la Unión Soviética, han desaparecido o han visto disolverse su base social, a excepción relativa de Grecia y Portugal. En cuanto a la socialdemocracia, al acompañar e impulsar las políticas liberales en el marco de los tratados europeos, ha contribuido activamente a desmantelar el Estado social del que obtenía su legitimidad. Bajo pretexto de "renovación", de "tercera vía" y de "nuevo centro", se ha metamorfoseado además en formación de centro izquierda, a semejanza del Partido Demócrata italiano. A medida que sus vínculos con el electorado popular se debilitaban, se reforzaba su integración en los medios de negocios. El paso de Schröder al consejo de administración de Gazprom, y la promoción de dos "socialistas" franceses (Dominique Strauss-Kahn y Pascal Lamy) a la cabeza del FMI y de la OMC simbolizan esa transformación de altos dirigentes socialistas en hombres de confianza del gran capital. Paladina de la "economía social de mercado" y del compromiso social, la socialdemocracia alemana ya ha pagado por ello, al registrar en las elecciones del 27 de septiembre una pérdida de 10 millones de electores en 10 años.
Mientras que esta izquierda del centro cada vez se distingue menos de la derecha del centro, ha crecido tras la caída del muro de Berlín una nueva generación que no habrá conocido más que las guerras calientes imperiales, las crisis ecológicas y sociales, el desempleo, y la precariedad. Una minoría activa de estos jóvenes retoma el gusto por la lucha y la política, pero mantiene su desconfianza ante los juegos electorales y los compromisos institucionales. Al rechazar un mundo inmundo sin llegar a concebir "el otro mundo" necesario, esta radicalidad puede tomar direcciones diametralmente opuestas: la de una alternativa claramente anticapitalista, o la de un populismo nacionalista y xenófobo (el Frente Nacional en Francia, el National Front en Reino Unido), e incluso la de un nuevo nihilismo. Sin embargo, es alentador constatar que el electorado de Die Linke, como el de Olivier Besancenot en las elecciones presidenciales francesas de 2007, se caracteriza por tener un componente joven, precario y popular, proporcionalmente superior al de los otros partidos.
Sin embargo, la nueva izquierda no constituye una corriente homogénea reunida en torno a un proyecto estratégico común. Se inscribe más bien en un campo de fuerzas polarizado, de un lado, por la resistencia y los movimientos sociales, y del otro, por la tentación de la respetabilidad institucional. La cuestión de las alianzas parlamentarias y gubernamentales ya es para esta izquierda una verdadera prueba de verdad. Rifundazione Comunista, que todavía ayer aparecía como el buque insignia de esta nueva izquierda europea, se suicidó al participar en el Gobierno Prodi sin impedir el retorno de Berlusconi. Mucho más allá de las tácticas electorales, estas opciones revelan una orientación que Oskar Lafontaine resume con acierto: "Hacer presión para restaurar el Estado social".
Por tanto, no se trata de construir pacientemente una alternativa anticapitalista, sino de "hacer presión" sobre la socialdemocracia para salvarla de sus demonios centristas y hacerla volver a una política reformista clásica dentro del marco del orden establecido. En cuanto a "restaurar el Estado social", para ello haría falta empezar por romper con el Pacto de Estabilidad y el Tratado de Lisboa, reconstruir unos servicios públicos europeos y someter el Banco Central Europeo a instancias elegidas. En resumen, hacer exactamente lo contrario de lo que han hecho los gobiernos de izquierdas durante los últimos 20 años y siguen haciendo cuando están en el poder. La moderación de la socialdemocracia ante la crisis económica y su declaración común durante las últimas elecciones europeas demuestran que su sometimiento a los imperativos del mercado no es reversible.
En cambio, el día después de las elecciones portuguesas, Francisco Louça, el diputado que coordina el Bloque de Izquierda, rechazó los cantos de sirena gubernamentales, al declarar rotundamente que su formación estaría "en la oposición", en contra de las privatizaciones anunciadas, del desmantelamiento de los servicios públicos y del nuevo código de trabajo; por tanto, en la oposición del Gobierno Sócrates. Esta opción también está en el corazón de las divergencias entre el NPA de Olivier Besancenot, que rechaza toda alianza de gobierno con el Partido Socialista, y el Partido Comunista francés, claramente comprometido con la perspectiva de reconstruir la "izquierda plural", cuyo gobierno condujo al desastre de 2002 con Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Estas dos opciones atraviesan, sin duda, la mayoría de los partidos de la nueva izquierda y, en concreto, Die Linke, cuya coalición con el SPD, ya muy discutida en el Ayuntamiento de Berlín, tendería a generalizarse como parece anunciarlo la alianza trabada últimamente en el land de Brandenburgo.
De este modo, se esboza la opción estratégica a la que se verá confrontada la nueva izquierda. O bien se contenta con un papel de contrapeso y presión sobre la izquierda tradicional privilegiando el terreno institucional; o bien favorece las luchas y los movimientos sociales para construir pacientemente una nueva representación política de los explotados y oprimidos. Esto no excluye de ningún modo que busque la más amplia unidad de acción con la izquierda tradicional, en contra de las privatizaciones y las deslocalizaciones, y a favor de los servicios públicos, la protección social, las libertades democráticas y la solidaridad con los trabajadores inmigrados y sin papeles. Pero esto exige una independencia rigurosa respecto a una izquierda que gestiona lealmente los asuntos del capital, a riesgo de hacer aborrecer la política a las nuevas fuerzas emergentes.
La crisis social y ecológica está todavía en sus inicios. Más allá de posibles recuperaciones o mejoras, el desempleo y la precariedad se mantendrán en unos niveles muy elevados y los efectos del cambio climático seguirán agravándose. En efecto, no estamos ante una crisis como las que ha conocido frecuentemente el capitalismo, sino ante una crisis de la desmesura de un sistema que pretende cuantificar lo incuantificable y dar una medida común a lo inconmensurable. Es probable que estemos, por tanto, al principio de un seísmo, con recomposiciones y redefiniciones, del que saldrá un paisaje político dentro de unos años totalmente recompuesto. Hay que prepararse para ello y no sacrificar el surgimiento de una alternativa a medio plazo por operaciones de politiqueo e hipotéticas ganancias inmediatas que traen amargas desilusiones.
Daniel Bensaid es filósofo. Su último libro publicado es Elogio de la política profana (Península). Traducción de M. Sampons.

lunes, 9 de noviembre de 2009






  • ESPAÑA NUEVA LEY DE EXTRANJERIA: OTRA VEZ MIRANDO HACIA EL MISMO LADO

    Andrés Robles Chacón

    El miércoles 15 de septiembre, el gobierno inició los trámites previos para promulgación de la nueva de ley de extranjería, que afectará a cerca de cuatro millones de extranjeros que viven en el país ibérico. Los últimos días del mes de octubre, esta ley fue promulgada por el Congreso Español, que afectará a casi ciento cincuenta mil peruanos que viven en España.

    Esta ley plantea reformas en “consonancia” con la actual situación de crisis económica mundial y los planteamientos de la Unión Europea en temas de inmigración. En primer lugar se presenta la ley, propuesta por el Partido Socialista Obrero Español PSOE, como un dechado de bondad a favor de los extranjeros; por ejemplo, las personas que vengan reagrupadas por un familiar, tendrán no sólo el permiso de residencia, sino que además podrán trabajar, es decir, contarán también con un permiso de trabajo. Lo que aquí no se plantea, es que vivir en familia es un derecho humano, que no es ningún regalo y que el inmigrante, con su trabajo y los impuestos que paga, contribuye a sostener los servicios públicos (salud, educación, seguridad social, pensiones, etc.), servicios que además demanda en menor medida que los españoles. Además los trámites para reagrupar a familiares directos (cónyuges e hijos), son engorrosos y a veces prohibitivos por los requisitos que hay que cumplir.
    La reagrupación para ascendientes (padres), si antes era ya complicado, ahora se vuelve eterno, pues para reagrupar a los padres, el inmigrante debe poseer un permiso de residencia permanente (es decir, vivir por lo memos cinco años legalmente en España).
    Si estos aspectos han sido planteados como positivos, imagínense como serán los negativos; aquí algunas perlas:
    · Se aumenta el período de reclusión de cuarenta a sesenta días para los extranjeros sin permiso de residencia; esta reclusión se lleva a cabo en los CIE (centros de internamiento para extranjeros). Un contrasentido, pues estar “indocumentado” es una falta administrativa y no un delito. Quienes más sufren estas medidas, que ya se vienen dando, son nuestros hermanos africanos, que después de la odisea de surcar el mar en precarias embarcaciones y ver morir a muchos compañeros en el camino; llegan y los detienen.
    · Se prohíbe el empadronamiento de extranjeros sin permiso de residencia. El empadronamiento es el primer paso para inscribirse en el sistema sanitario (que por ley es universal y gratuito). Es decir, se condena al inmigrante “ilegal” a no tener asistencia sanitaria; y estamos hablando de un país del primer mundo y del siglo XXI.
    · Se penaliza a las personas que alojen o ayuden a un inmigrante sin papeles; éstas son multas cuantiosas entre 3000 y 10000 Euros. Tendrán que multar a muchas iglesias, asociaciones y personas que luchan por la igualdad y apoyan a los que no tienen documentos.
    · Se obliga a las líneas aéreas a enviar, antes del arribo del avión, la relación de pasajeros y sus fechas previstas de retorno, además las hace responsable de revisar los visados y la documentación necesaria.
    Esta nueva ley ya ha sido aprobada, a pesar de la protesta de las asociaciones de inmigrantes y parte de la sociedad española; pero con el beneplácito del PSOE, PP, IU y otros grupos; quienes nuevamente ven al inmigrante como mero recurso económico (nosotros diríamos “cholo barato”) y sin posibilidades de lograr una vida digna. Es decir, a los que escapamos de la pobreza, corrupción y falta de libertades en nuestros países, se nos condena por segunda vez a pasar lo mismo en el exilio.
    La población inmigrante se ha sentido defraudada por el PSOE y otros grupos de “izquierda”, quienes han asumido una vez más los postulados neoliberales en contra de un sector vulnerable, casi invisible. Esto ha llamado a los extranjeros en España a ir aglutinándose en torno a la defensa de sus derechos y a la formulación de propuestas desde la misma base, de tal manera que se pueda ir modificando lo pernicioso de estas nuevas medidas.

viernes, 16 de enero de 2009

ISRAEL PALESTINA. ¿HASTA CUANDO?


En los últimos días, los ataques israelíes a Gaza han copado las noticias y nuestras preocupaciones. Las muertes de niños, los bombardeos a la ciudad y en general la matanza indiscriminada de palestinos no pueden pasar desapercibidos, de hecho no ha sido así.


La llamada "representación de los países del mundo", la ONU; ha sido un convidado de piedra en los esfuerzos por lograr la paz en este lugar del mundo. La imposibilidad que el dueño del mundo (Estados Unidos) condene los ataques y la mirada hacia un lado de otros países, causan pesar, ira, rebelión.


Los palestinos de Gaza la sufren en carne propia, se nos van muriendo; las dificultades para que les llegue alimentos y cosas necesarias son producidas por el agresor (pequeño EEUU en la zona), la ayuda humanitaria es insuficiente; la mejor ayuda sería el cese del bombardeo y la reconstrucción de las ciudades y la vida de sus habitantes; con todos sus derechos a elegir y dirigir su vida ciuidadana.


Es imposible pensar en la desaparición de esta zona, como es imposible ponerse de lado de los agresores israelíes. También es imposible mirar a otro lado ante los ataques (artesanales) de Hamás a Israel. Esta espiral de violencia ha llevado a la masacre de un pueblo. Quien lo comenzó, cuando; no se si tiene relevancia. Lo que considero importante es que no muera más gente, por ninguna causa (religiosa, territorial, ideológica, etc). Nuestra voz se alza contra la muerte, contra el genocidio y a favor de los que sufren y los que pagan las consecuencias, que como siempre son los más pobres.