miércoles, 3 de septiembre de 2014

Dos años de la Ley de Exclusión Sanitaria en España

El 1 de Septiembre de 2012, entró en vigencia el RDL 16/2012, por el cual, entre otras medidas, se excluye a las personas inmigrantes "sin papeles" de la atención sanitaria gratuita; salvo embarazos, niños y urgencias.

A dos años de esta nefasta medida, la que se justificaba por “la necesidad de recortes”, 800 mil extranjeros han visto retiradas sus tarjetas sanitarias, se han documentado, según Médicos del Mundo, más de mil casos de exclusión sanitaria, y al menos dos personas han muerto por no haber ser sido atendidas.

Hoy en los hospitales y centros de salud, se leen carteles como: “A partir del 01/09/2012, es obligatorio (en negritas y subrayado) presentar la Tarjeta Sanitaria para cualquier trámite o consulta”, esto evidentemente disuade a las personas “sin papeles” de asistir a los servicios de salud, agravándose sus dolencias y poniendo además en peligro la sanidad pública. Es decir el tan anunciado ahorro público, no lo es, por el contrario, se está abriendo una ventana a la saturación de los servicios de urgencias, y se constata una mayor marginación de un colectivo que ha venido a España para labrarse un futuro mejor y que aporta económicamente, vía los impuestos indirectos, a las arcas estatales.

La vulneración de derechos fundamentales como el derecho a la salud, ha traído también experiencias de desobediencia civil como el colectivo Yo sí Sanidad Universal, que además de llamar a la desobediencia al personal sanitario y a la población española, organiza grupos de acompañamiento que ha permitido a las personas inmigrantes sin permisos de trabajo y residencia, sentir que no están solas y que organizándose es posible visibilizar estos actos de exclusión y marginación.

Pero la exclusión sanitaria del RDL 16/2012 es sólo una parte de las medidas de recorte y privación de derechos que los gobiernos del PP y PSOE han venido implementando para ¨luchar” contra la crisis. Como con las privatizaciones, reforma laboral, educativa, etc. hay grupos beneficiados (los de siempre) y grupos afectados (también los de siempre). La reforma sanitaria es pues otro golpe más contra los pobres, pero también un motivo más para la organización, lucha y construcción de propuestas alternativas desde los pueblos.