martes, 27 de mayo de 2014

Elecciones Europeas. Una mirada desde la inmigración.

Finalmente, se llevaron a cabo las elecciones al parlamento europeo. 54 eurodiputados españoles han sido electos en una jornada signada por la escasa asistencia de electores y por la agradable sorpresa de los resultados de Podemos e IU, ambos suman más del 20 % de los votos en Madrid y a  nivel nacional se consolidan como tercera y cuarta fuerza electoral.
Aunque los votos alcanzados por Podemos e IU son una buena nueva electoral, principalmente para los que propugnamos políticas migratorias ; desde el enfoque de los Derechos Humanos y la libertad de circulación; el resultado nos supo a poco, sobre todo teniendo en cuenta el hartazgo ciudadano con respecto a los partidos tradicionales y gestores de la crisis en la que vivimos: PP y PSOE. Muchos no acudieron a las urnas (65 %) precisamente por no creer que esto se arregla con elecciones, o quizás temiendo los resultados de siempre, PP y PSOE arrasando en España y consolidando el bipartidismo. PSOistas (que ya no tienen nada de socialistas) y populares han sentido el rechazo en las urnas y la soberbia de saberse intocables se viene abajo; esto es consecuencia de leyes en contra del pueblo, de ponerse al lado de los poderes fácticos y servirles a costa de una creciente corrupción y del empeoramiento del nivel de vida de la población española.
Respecto a la inmigración, ni PP ni PSOE han dicho nada en la campaña, han rehuido el tema, mientras Podemos e IU han hablado de derechos y libertades, del cierre de los CIEs, de la marginación sanitaria a los "sin papeles" y de las cuchillas asesinas puestas en las vallas de Ceuta y Melilla. 

Esperamos que estos resultados electorales sean el preámbulo de una nueva manera de hacer política, de escuchar al pueblo, de sintonizar con sus demandas y de denunciar abiertamente las injusticias y macabras políticas europeas. Los inmigrantes esperamos también que se reconozca nuestro aporte a la sociedad, no sólo económico, sino también cultural, en valores, en participación. Propugnemos nuevas y mejores políticas europeas para todas y todos, que tengan como centro la persona, no los mercados, que propugne las libertades y no los controles, que hagan que los derechos sea efectivos para todos, que hagan reconocernos hermanos, iguales, dignos y libres.